La luminosa luz del nuevo día
impulsa
las ansias de nueva vida,
la
noche se fue triste, muy triste,
y
el sol en lo alto retoza alegre
enviando
sus rayos tibios, dorados,
a
la extendida tierra, que bostezando,
los
recibe gozosa con alegría.
Ha pasado el invierno, tiempo lluvioso,
de
oscuros días y fuertes vientos,
que
al ser humano lo deja laso
imprimiéndole
hondo el sentimiento
de
soledad latente y de fracaso,
de
esperanzas perdidas, de depresión ,
de
perder el camino, sin avanzar,
buscando
ilusiones, sin encontrar
horizontes
anchos de nuevos sueños.
Adiós
invierno, ¡marcha veloz!
y
enciérrate en tu tenebroso tiempo,
déjanos
disfrutar del aire suave,
del
perfume de las flores primaverales,
del
azul brillante del alto cielo,
de
las aves volando vivas y bellas.
¡Déjanos
soñar con la Primavera!