lunes, 28 de febrero de 2011

Canto al árbol

    El árbol se alzaba frondoso
las hojas en sus largas ramas
verdes y brillantes se extendían,
todos cuantos por allí pasaban
descubriéndolo, su camino detenían.

  ¡Qué belleza mostraba, qué hidalguía!
¡qué fuerza su añoso tronco irradiaba!
hiriendo la roja tierra, sus raíces,
introducida en ella se escondían
recordando viejos cuentos, que en los bosques,
rodeándolo, saltarines y gozosos,
las hadas y los elfos se esparcían.

  Los rayos del sol se humedecían
con el temprano rocío de la mañana,
un suave viento mecía las grandes ramas
y las hojas, también estremecidas,
mirándose en el cristal de un riachuelo,
sintiéndose tan bellas y admiradas,
danzaban dando gracias a la vida.

domingo, 27 de febrero de 2011

Inolvidable recuerdo


  La mirada perdida en el vacío,
paseando sosegada por la playa,
una tarde tranquila de verano
con la mente repleta de añoranzas.

  Envolviendo los recuerdos de aquel día,
ya lejano, bello, tierno,
que sus brazos acogieron con gran gozo
al nuevo ser que nació ¡Oh gran recuerdo!

  Un mundo nuevo surgió, dejando inmenso
el corazón de la madre ilusionada,
una sonrisa infantil plena de vida
la llenaba de amor, dulce, emocionada.

  El prodigio de una vida que empezaba
daba alas de alegría, inundándola
de proyectos vivos, llenos de esperanza
en el futuro que ante ella se iniciaba.

lunes, 21 de febrero de 2011

Recuerdo cinematográfico


Viene a mi recuerdo un personaje inolvidable de una famosa película italiana, el cual sentía una tan gran dosis de ternura y amor al prójimo, que no podía ver a ninguna persona triste. Hasta tal grado llegaba su bondad hacia los demás, que si veía a alguien sufriendo algún defecto físico, inmediatamente adoptaba el tal defecto, como si él también lo padeciese, pretendiendo con esta actitud, conseguir que esa persona no se sintiese marginada por ser única en sufrirlo.

  Este entrañable personaje, en una secuencia de dicha película “Milagro en Milán”, recibe de pronto sobre él, un aluvión de agua procedente de un cubo, que una chica de servicio deja caer en la calle, en el preciso momento que él pasa por allí; la chica asustada al verle empapado, y la señora riñéndole por su descuido con tan deplorable resultado, hacen que el tan singular protagonista, en un noble afán de hacer desistir a la señora en sus amenazas de despido a la pobre chica, se esfuerza, con su innata bondad, en convencer a ambas de que no le ha molestado en absoluto el tremendo remojón sufrido, y echándose más agua por la cabeza, para dar más veracidad a sus palabras, continua diciendo que está encantado de este inesperado baño.

  Transcurre el tiempo y un buen día sale nuestro protagonista a dar un paseo, sintiendo de nuevo caer sobre su persona tal caudal de agua, que cuando por fin puede ver a la autora del hecho, observa ante él la cara radiante y agradecida de la misma chica, diciéndole toda satisfecha, que lo ha hecho por haber abogado en su favor y conseguir que no la despidiera su señora, pues como sabe por él su preferencia hacia los baños imprevistos, se le ha ocurrido demostrarle su profundo agradecimiento, dándole otro baño, pero esta vez con mayor cantidad de agua, para que se sienta verdaderamente a gusto. Es de imaginar la reacción del bondadoso muchacho ante tan extraña forma de agradecimiento que recibe; la de una natural resignación al ver el buen deseo, aunque el resultado no haya sido tan feliz.

  Al esbozar una suave sonrisa, que provoca en mí el lejano recuerdo de esta pequeña anécdota cinematográfica, por su contenido un tanto humorístico, pienso que como en ella, no siempre en la vida real obtiene recompensas deseables la bondad, no obstante, el solo hecho de practicarla con los demás, lleva en sí tal grado de satisfacción personal, que vale la pena prodigarla.
  

sábado, 19 de febrero de 2011

Oda a la aguja de ganchillo

  Tu nacimiento ancestral,
tu figura estilizada
de metal brillante y duro,
con la punta retorcida,
eres ayuda eficaz
a las femeninas manos
de la abuela, de la madre,
que te guardan con cariño
en el rincón más profundo,
como joya sin igual.
  Acoges el hilo y lo sueltas,
en él te envuelves feliz
para tejer la labor,
hábiles manos conducen
y ágiles dedos consiguen,
con movimientos febriles,
que el encaje primoroso
vaya creciendo con ritmo,
contemplándolo gozosas
al resurgir de la nada
admirándolo con mimo.
  Eres labor de ganchillo
protagonista de hogar,
que en noches interminables,
alrededor de la radio,
del grupo de alegres damas
iban saliendo adornadas
servilletas y manteles,                                                  
grandes cubiertas de cama,
con encaje engalanadas,
de belleza artesanal.
  Contigo miles de horas
he pasado en compañía
confeccionando día a día
para quienes recibían,
los primores que nacían
con tu colaboración.
                       


                 

miércoles, 16 de febrero de 2011

Una anónima acción caritativa

                                Noche fría,
crudo invierno,
calles silenciosas, solas,
transeúntes presurosos
atraviesan la calzada.
  En la catedral, campanas,
tocan con grave sonido
y el aire va difundiendo
su tan, tan, lento, pausado
con ronca sonoridad.
  La faz blanca de la luna
aterida, envuelta en gasa
de una nube que la cubre,
espera pacientemente
que el sol, en el horizonte,
dé paso a una nueva aurora.
  Lastimoso ladra un perro
conteniendo el frío en sus huesos,
el vagabundo animal
busca refugio en la noche,
en la inmensa soledad
de este frío y cruel Enero,
alguien le oye y acude
y lo acoge en su regazo,
ha sentido compasión ,
y en el centro de su hogar
le ha brindado un cobijo,
le ha ofrecido su calor.


lunes, 14 de febrero de 2011

Homenaje poético al amor

AMOR ADOLESCENTE
    En la noche silenciosa,
asomada a la ventana,
alguien escudriña el cielo
con mirada enamorada
buscando ¿Quién sabe dónde?,
respuesta a la fantasía
que su juventud reclama.
  Hoy le he visto,
se dice ilusionada,
su mirada tan querida
la he sentido tan cercana,
que aún sin cruzar palabra,
mi corazón ha latido
con tanta fuerza, ¡con tanta!
que he creído que la vida
en ese instante paraba.
  Y la vida seguirá
y sentirá otras miradas
que nunca podrán borrar
ese momento vivido
en su adolescencia sana.



                   ENCUENTRO BAJO LA LLUVIA

  El paisaje nebuloso
entristecía la mañana
las nubes grises, constantes,
ocultando el sol, con saña,
persistían, impidiendo,
que su intensa luz brillara.
  La oscuridad aumentaba,
las nubes se alborotaban
luchando unas con otras
consiguiendo que la lluvia
de ellas se derramara
humedeciendo el asfalto,
encharcando la calzada
acobardando a las gentes,
que atravesando las calles,
su paso lo apresuraban.
  A lo lejos divisé
tu figura, y te acercabas
ofreciéndome, gentil,
tu práctico y azul paraguas,
con sonrisa lo acepté
intentando, de esta guisa,
que nuestro encuentro paliara
la soledad que sentíamos,
consiguiendo disiparla.
  Fue un momento bello, grato,
¡que felicidad¡ produjo
dentro de mí, en el alma,
mi corazón, de alegría,
saltaba cual mil campanas
que en su sonido lanzaban
mensajes alentadores,
convirtiendo el día tan gris,
con atisbos de añoranza,
en dulce, suave y risueño
principio de algo tan fuerte
que uniera en una a dos almas.


domingo, 13 de febrero de 2011

Matías Sánchez-Carrasco

  Uno de mis poetas preferido es Matías Sánchez-Carrasco Calabria, su poesía impregnada de espiritualidad, junto con la sinceridad y sencillez en sus poemas hacen elevarse nuestro espíritu leyéndolos, yo diría que con sosiego y paz.

  Matías Sánchez-Calabria nació en l929, su lugar de nacimiento: Valdepeñas (Ciudad Real). Licenciado en derecho, fue Jefe de los servicios informativos de RNE y TVE. En Murcia, de su quehacer poético tiene publicados: “Canto por vosotros” 1974, “Ciudad al paso” 1977, ”La luz en los espejos” 1985, “Últimas palabras” 1998. Como prosista ha visto la luz: “Sabor a fútbol”, “El decabalón, diez cuentos del deporte” 1982.

  Entre otros galardones en 1963 obtuvo el premio “Juan alcaide” en Valdepeñas, premio Club de Prensa 1967, Medalla de Plata en 1973 en el XV Concurso de Cuentos “Gabriel Miró”, Premio “Andrés Cegarra” del XXX Festival Nacional del Cante de las Minas” La Unión (Murcia) 1990. La última distinción para su obra poética, fue la concesión del Tercer Premio de Poesía  “Vicente Aleixandre” Cadena Cope (Madrid) 1997. Murió en Murcia el 12 de Enero de 1998.
  
 
                  A continuación transcribo dos de sus múltiples poemas:           



PRIMAVERA DE MURCIA
 
  ¿Qué paloma te trajo la locura
noticia azul al aire disparada?.
¿Qué teletipos vibran en cascada
de trinos anunciando tu hermosura?.

  ¿Qué poeta podrá escalar tu altura
si tanto amor, Señor nos anonada?.
¿Qué pluma librará la voz alada
que nos vuela en la sangre de ternura?.

  ¿Qué calicas de versos se han abierto?
¿Qué flor nos nace ahora en el desierto
bordando al erial barroco encaje?.

¡Qué Murcia se nos hace, compañero!
¡Qué Murcia nos alumbra! ¡Y qué venero!
al corazón urbano del paisaje.



           Matías Sánchez-Carrasco Calabrias





TIEMPO DE LA VERDAD PRIMERA

  Madre, ya llegan
con la ilusión,
como una cruz al hombro,
los poetas.

  Madre, ya cantan
su ingenuidad
de niños grandes
como hombres
los poetas.

  Madre, ya saben
la traducción
de todos los misterios
los poetas.

  Madre, ya se van
llorando
no sé por qué razones
los poetas.

  Madre, quisiera
que algún día
nos llenen de verdades
los  poetas.

  Madre, ya vuelven,
cantan,
lloran,
rezan,
se van,
retornan
huyen
conmigo
los poetas.

Madre, se me olvidaba:
llegó la primavera.


Matías Sánchez-Carrasco Calabrias
     
                        

domingo, 6 de febrero de 2011

Futuro incierto

  El dueño de una empresa
relata un hecho aislado
de los muchos que hoy existen,
yendo día a día aumentando.
  Su empresa hundida la cierra,
y en su despacho sentado
va recibiendo, uno a uno,
a todos sus empleados.
  Ante su mesa sentado
van desfilando en silencio
quienes allí han trabajado
con constancia, sin desmayo,
por un sueldo necesario,
recibiendo la noticia,
dejándolos aterrados
ante el porvenir incierto
de un despido del trabajo;
le escuchan todos confusos,
y el jefe , desconsolado,
les mira, y hay en sus ojos,
conmovidos, apurados,
un destello de tristeza
al decir un empleado:
¡y ahora qué!,
¿ahora que hago?...
  Es el paro la gangrena
de este mundo desquiciado
destrozando, amedrentando,
ante el incierto futuro
que vemos, viene avanzando
sin su fuerza detener
anegando al pueblo llano.

sábado, 5 de febrero de 2011

El paso del tiempo

  A Gloria Fuertes, con ese su peculiar estilo “ingenuo-poético” que tanto la caracteriza, la oí decir en una entrevista radiofónica, años ha, refiriéndose al reloj, que “mastica el tiempo con su tic, tac…” tratándolo de gran comilón de la vida, haciéndonos inconcientemente imaginar de una manera muy simpática e ilustrativamente fantástica, la esfera del reloj con una gran boca triturando todos los segundos de la vida, que uno tras otro, desapareciendo por ella, van dando paso al siguiente en un interminable trasiego, del que jamás se permite ni el más pequeño descanso.

  Es bastante ingeniosa esta definición del tiempo que pasa inexorablemente medido por el reloj, hecha por Gloria, viniéndome al recuerdo otra frase, que hace ya bastantes años, oí acerca de un gran reloj de pared, que contenía una inscripción, que contrasta bastante por su contenido tétrico, con el de cierto humorismo que envuelve la definición de Gloria del veloz paso del tiempo. Decía: “Uno de los minutos que marque este reloj, será el último de los tuyos en la tierra”

  Las dos frases tienden a llamarnos la atención de la imperturbabilidad del reloj que mide el tiempo sin cesar, incansablemente, pero con distintos enfoques hacia el mismo tema, cual es la gran velocidad con que el tiempo pasa y a la que, a veces, no prestamos mucha atención para, aprovechándolo al máximo, dar todo cuanto somos capaces de desarrollar por el bien común y nuestra propia estimación.


  A continuación unas ideas poéticas sobre el veloz paso del tiempo:



                       EL IMPERTURBABLE PASO DEL TIEMPO

  Tu tic tac es el sonido
reiterativo y tenaz
que produces impasible
día a día, sin cesar.
  Nuestra mirada te sigue,
agobiada, unas veces,
queriéndote detener,
pues el tiempo tú lo absorbes,
comiéndotelo, cual pastel,
con apetito voraz,
sin descansar, sin temor
de que un día sea el final,
para ti nunca llegó.
  El tiempo, tu fiel compañero,
en tu paseo diario,
acompañándote siempre,
sin separarse jamás,
a tu lado permanece
sin rencores, sin maldad,
sintiéndose hacia ti atraído
no queriéndote dejar.

martes, 1 de febrero de 2011

A la tercera edad


Uno de los anhelos más ansiados por todos: disfrutar de buena salud, debe ir acompañado por el deseo absoluto de no perder jamás esa capacidad de sorpresa ante las vivencias diarias, que nace naturalmente en nosotros cuando empezamos a tener uso de razón y que en muchos suele ir perdiéndose a medida que los años pasan, haciendo que los numerosísimos sucesos vividos a lo largo de todos ellos, lleguen a mermar, en gran medida esa sensación de expectación que es necesario mantener cada día.

  Es sumamente importante hallar siempre algún motivo: cultural, espiritual, humano… con que tener prendida la llama del interés en nosotros, aún cuando la carga de los muchos años vividos corra el peligro de ser una amenaza pesando grandemente sobre una vida plena de añoranzas y recuerdos; mas sin desechar éstos, debe haber, y hay que intentarlo por todos los medios, un constante deseo de iniciar nuevas vivencias, descartando ese creer que la vida ya no te puede decir nada nuevo; <ese placer de no asistir> nunca debe tomar cuerpo en la mente de quienes piensan que sólo los jóvenes deben asistir a todo.

  Ejercitemos la mente llenándola de mil cosas, sin llegar hasta el extremo, claro, de aquella señora, delgada y bajita, que al salir de un ascensor que no funcionaba estando ella dentro, y empezar éste a subir inmediatamente, después de salir ella de él, le hizo exclamar: “Claro, ¡es que pesan tanto la cantidad de cosas que llevo en la mente!”. Pero sí, es necesario hacer trabajar al máximo rendimiento “esa loca de la casa“ (que alguien dijo), motor principal, que haciéndole funcionar a buen ritmo en diversas actividades, puede capacitar a cualquier persona para lograr sentirse en todo momento más feliz.


   Después de estos pequeños consejos para conseguir llegar a la tercera edad con mayor calidad de vida, paso a loar ese gran tesoro que es “La experiencia":


          ESE OTRO “DIVINO TESORO”

                   (LA EXPERIENCIA)


  La madurez de los años
pone el destello en tu cara
de todo el tiempo pasado ,
llenando al borde tu alma
de mil sensaciones vivas
que acuden a ti al alba,
y en aquella soledad
que sientes en la montaña
cuando en su cima te encuentras
recorriendo el universo
de los días sucedidos
uno tras otro, con ansia.
  En el paso de ese tiempo,
que a veces parece lento
y otras cual rayo fugaz,
han transcurrido los días,
que cual brillantes preciosos,
en tu álbum de recuerdos,
tú sueles coleccionar,
despertando al soñador,
que viviendo cada día,
lleva prendido en su pecho
alguna ilusión perdida
y más grande el corazón .
  Mas no todo son recuerdos,
pues el presente te reta
a que le tomes cariño
descubriendo las estrellas,
que en la noche de tu alma,
te acompañan por la tierra,
viendo en tu vida presente
pletórica de esperanzas,
el placer que dan las cosas
con serenidad, con calma,
contemplando así la vida
aún con toque de añoranzas.
  Con el gran conocimiento
que has adquirido en sus aulas
en tu constante asistencia
a esa su clase diaria,
superando los “exámenes”,
sufriéndolos con agallas,
estás preparado. ¡En marcha!
ve a esparcir tu experiencia,
siendo para muchos válida
por su rico contenido
en ciencia de la más práctica
al ser por otro vivida.
  Intenta seguir subiendo
escalando por la vida,
para llegar, sin tropiezos,
a la mutua comprensión
de todos los que vivimos,
uniéndonos con gran lazo
que nos ate, sin remilgos,
poniendo en ello tu alma
de incansable y fiel amigo
para los que a ti te escuchen
en ese eficaz consejo
que te dicte el corazón.