Hace algunos años pertenecí a la Masa Coral Tomás Luis de Victoria, de la Empresa Nacional Bazán de Cartagena, cantando en la tesitura de contralto. Nuestro director, gran persona, y con notable inquietud por la música y la literatura, decidió colocar un mural en nuestro salón de ensayos de la Coral, dándonos opción para mostrar en él nuestras colaboraciones literarias, a todos los que quisiéramos escribir y sintiéramos ilusión por ello, y ese fue el principio de mi afición a este menester, empezando por pequeños artículos en los que desarrollaba: ideas, aficiones, comentarios…Este mural de corcho, en el que con tachuelas pinchábamos nuestros escritos en folios, despertó gran interés en muchos de los que pertenecíamos a dicha Coral.
El mural estaba colocado a cierta altura a la que los de baja estatura -ése era mi caso-, nos costaba acceder a leer dichas colaboraciones. En una ocasión, no consiguiendo poder leer yo algunas de ellas, sin pensarlo, me descalcé de un zapato y subida a una silla conseguí mi propósito. Más tarde, al bajar de la misma, me encontré con la sorpresa de que mi zapato había desaparecido, y pacientemente esperé a que el bromista, que había sido uno de mis compañeros, me lo devolviese para poder andar con el zapato repuesto.
Varios días después de este simpático suceso pudimos leer en el mural un pequeño poema dedicado a la pérdida de mi zapato. Lo transcribo a continuación:
Subió la chica a una silla
para leer el mural,
y quien la quiere muy mal,
y para reír un rato,
poniendo cara de pillo
le arrebató su zapato.
¡Para qué la chumarada
que la bromita causó!
y que a Conchita dejó
para un buen rato sentada,
ya que no podía andar
para acercarse, siquiera,
junto al piano a cantar.
¡Cenicienta, Cenicienta,
que en nuestro local del coro
has perdido un zapato!
que aunque no era de oro,
el mérito no le quito,
para ti era… un tesoro,
¡Cenicienta, Cenicienta!
seca tus ojos de mora,
más el príncipe encantado
vuela como ave canora
hacia aquí, y en breve rato,
lo verás llegar galante,
con sonrisa deslumbrante,
a devolverte el zapato.
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