domingo, 15 de mayo de 2011

Sobre "La sonrisa etrusca"

  Quisiera comentar algo sobre el fragmento del libro “La sonrisa etrusca” de Jose Luis Sampedro, en el que el protagonista principal, Roncone Salvatore, descubre al joven Ferlini Valerio podando los árboles, haciéndole sentirse realmente enfurecido ante lo mal que el joven realiza la poda de éstos. A la actitud agresiva con que Rencone le increpa, de lo mal que trata a los árboles en su poda, es increíble la respuesta humilde, sencilla, que Ferlini le da, reconociendo su desconocimiento de este menester al que se está dedicando en este tiempo, por no tener otro empleo.

  Esta respuesta del joven tan pacífica, ante la violencia que Rencone se enfrenta con él, me ha hecho recordar algo que leí hace tiempo, sólo que en esta historia la respuesta pacífica procede del anciano.

  En un país extranjero -oriental, creo recordar-, un  anciano fue atropellado por un joven alocado que montaba en bicicleta, el joven asustado y desconociendo el idioma de aquel país, oía que el anciano le decía unas palabras, que creyó, naturalmente, tenían que ser de enfado, aún no sabiéndolas descifrar, quedando grandemente sorprendido cuando alguien se las tradujo: está diciéndote que se siente apenado por lo mucho que moralmente te estarás recriminando al haberle atropellado y te da ánimo.

  El joven, anonadado con esta reacción, tan diferente a la que suele suceder en tales casos, se sintió profundamente conmovido ante tanta bondad, repercutiendo en él más estas palabras amables a cualquier otras violentas o amenazadoras, que eran las que él esperaba, haciéndole volcarse en atenciones con el anciano, sintiéndose más profundamente arrepentido de su inconsciente acto con resultado tan lamentable.

  Actitudes como las del joven Ferlini o la del anciano de mi historia , nos hacen pensar que la amabilidad, la bondad y comprensión, pueden conseguir metas positivas hacia una convivencia más grata y agradable, que cualquier reacción violenta, sin ningún resultado feliz posible.
     
                                                    MORALEJA
  
  Las actitudes pacíficas de estos dos protagonistas pueden hacernos reflexionar para posibles situaciones difíciles, en las que nos pudiéramos ver envueltos.   

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