sábado, 5 de febrero de 2011

El paso del tiempo

  A Gloria Fuertes, con ese su peculiar estilo “ingenuo-poético” que tanto la caracteriza, la oí decir en una entrevista radiofónica, años ha, refiriéndose al reloj, que “mastica el tiempo con su tic, tac…” tratándolo de gran comilón de la vida, haciéndonos inconcientemente imaginar de una manera muy simpática e ilustrativamente fantástica, la esfera del reloj con una gran boca triturando todos los segundos de la vida, que uno tras otro, desapareciendo por ella, van dando paso al siguiente en un interminable trasiego, del que jamás se permite ni el más pequeño descanso.

  Es bastante ingeniosa esta definición del tiempo que pasa inexorablemente medido por el reloj, hecha por Gloria, viniéndome al recuerdo otra frase, que hace ya bastantes años, oí acerca de un gran reloj de pared, que contenía una inscripción, que contrasta bastante por su contenido tétrico, con el de cierto humorismo que envuelve la definición de Gloria del veloz paso del tiempo. Decía: “Uno de los minutos que marque este reloj, será el último de los tuyos en la tierra”

  Las dos frases tienden a llamarnos la atención de la imperturbabilidad del reloj que mide el tiempo sin cesar, incansablemente, pero con distintos enfoques hacia el mismo tema, cual es la gran velocidad con que el tiempo pasa y a la que, a veces, no prestamos mucha atención para, aprovechándolo al máximo, dar todo cuanto somos capaces de desarrollar por el bien común y nuestra propia estimación.


  A continuación unas ideas poéticas sobre el veloz paso del tiempo:



                       EL IMPERTURBABLE PASO DEL TIEMPO

  Tu tic tac es el sonido
reiterativo y tenaz
que produces impasible
día a día, sin cesar.
  Nuestra mirada te sigue,
agobiada, unas veces,
queriéndote detener,
pues el tiempo tú lo absorbes,
comiéndotelo, cual pastel,
con apetito voraz,
sin descansar, sin temor
de que un día sea el final,
para ti nunca llegó.
  El tiempo, tu fiel compañero,
en tu paseo diario,
acompañándote siempre,
sin separarse jamás,
a tu lado permanece
sin rencores, sin maldad,
sintiéndose hacia ti atraído
no queriéndote dejar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario